Los formatos de entretenimiento creados por compañías españolas como Atresmedia Studios o The Mediapro Studio llegan al mercado internacional siguiendo el exitoso camino de la ficción local

El Discípulo del Chef

Las expectativas internacionales de las empresas españolas dedicadas a la creación y producción de contenidos de entretenimiento están aumentando en buena medida gracias al apetito de las OTTs. Al mismo tiempo, las alianzas internacionales para el desarrollo conjunto de formatos suponen una importante vía para garantizar un acceso futuro al mercado.


“Con la aparición de las OTTs, prácticamente todo el mundo ha dirigido su vista hacia la ficción española. Eso puede hacer que el foco también apunte hacia los formatos de entretenimiento originales”, señala Javier Pérez de Silva, CEO de Beta Entertainment Spain.
 

Mientras los nuevos operadores amplían su apuesta desde la ficción hasta los programas de entretenimiento, en cuyo desarrollo están invirtiendo progresivamente, los canales en abierto mantienen su confianza en formatos ya consolidados. Consideran los expertos que en el panorama actual hay oportunidades para nuevos contenidos de entretenimiento. Ahí es donde muchos productores españoles buscan su lugar.
 

Tras apostar desde el inicio de su actividad en 2018 por la producción de ficción, Atresmedia Studios ha impulsado proyectos de no ficción a través del estableciendo de acuerdos de codesarrollo con grandes grupos internacionales. En octubre anunció su asociación con la productora británica Possessed, división de ITV Studios, con quien ha desarrollado el gameshow “Trust Me I'm A Six-Year-old”. Más recientemente se ha aliado con All3Media, principal productora independiente del Reino Unido, para el desarrollo de una idea generada en Atresmedia Studios que esperan presentar en otoño. “En España hay muy buenas ideas. Cuando mezclas con equipos creativos de Reino Unido generas una fuerza superior. Eso demuestra que la diversidad de equipos funciona”, explica Isabel Durán, directora creativa de unscripted internacional y coproducciones en Atresmedia Studios. Según Durán, “la vertiente internacional de Atresmedia Studios se centra sobre todo en la creación de grandes formatos de entretenimiento como talent shows y formatos de factual-entertainment”.

Reconocimiento internacional


La creatividad española ya ha sido reconocida internacionalmente en los últimos años a través de eventos como MipFormats, donde han destacado formatos de entretenimiento vinculados a compañías como Pausoka, Grupo Secuoya o Atresmedia Studios. “Este reconocimiento ayuda a mejorar la visibilidad de la industria y demuestra que nuestra creatividad gusta internacionalmente”, dice Durán.

Tras su lanzamiento en otoño pasado, Beta Entertainment Spain, joint venture del grupo alemán Beta Film con el productor y creativo español Javier Pérez de Silva, continúa adelante con nuevos formatos de entretenimiento, algunos orientados al mercado español, otros al mundo. Entre ellos figuran el concurso gastronómico “Restaurant Swap”, el formato de coaching con toque de humor “Monolove”, el talent show “Cheat Shazam” o “República Single”, un reality que traslada a un lugar físico los encuentros virtuales de redes como Tinder o Meetic.


Por su parte el gigante The Mediapro Studio, además de consolidarse como un referente internacional en la producción de series premium, se ha posicionado también en el ámbito de la no ficción. Entre sus formatos, a menudo creados en colaboración con Phileas Productions, figuran el gameshow “Crush”, que recientemente ha sido adaptado en Vietnam por Channel 3, de VTV, con producción de Bee Communications. Comercializado por NBCUniversal International Formats, “Crush” fue inicialmente producido por TVE en España en 2018.
Como parte de un acuerdo de coproducción de contenidos con Turner Latin America, The Mediapro Studio produce en Chile el concurso culinario de primetime “El discípulo del chef”, emitido por Chilevisión.


“Debemos aprovechar este momento para sacar partido de nuestra creatividad, que es mucha, y que a diferencia de otros territorios como Holanda, Bélgica, Reino Unido o Israel no hemos sabido o podido exportar”, indica Pérez de Silva.


“Este es un mercado de ideas. Si las ideas son buenas, da igual cuál sea su nacionalidad”, asegura Isabel Durán.