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Durante el pasado European Film Market, Filmax y Latido anunciaron acuerdos relacionados con la venta de derechos de adaptación de sus películas para otros territorios, un fenómeno creciente.

Agentes de ventas

Filmax presentó ante los compradores internacionales la película “Domani è un Altro Giorno” (“Tomorrow's A New Day”), versión italiana de “Truman”, el drama de Cesc Gay coproducido por Impossible Films, que tuvo una excelente trayectoria de ventas.

El anuncio permitió a la compañía barcelonesa destacar además la incorporación a su catálogo de los derechos internacionales de “Door Lock”, adaptación coreana del thriller “Mientras Duermes”, dirigido por Jaume Balagueró en 2011. Este remake, estrenado en diciembre, tuvo una gran acogida en las salas de Corea, recaudando 11,5 millones de dólares con más de 1,5 millones de entradas vendidas.

“Los compradores se han vuelto muy cautos a la hora de comprar títulos internacionales para estrenar en sus países”, explica Iván Díaz, director de la división de ventas internacionales de Filmax. “Hay algunos títulos que se pueden quedar sin vender, pero no por ello dejan de ser buenas ideas para su adaptación”, añade.

La venta de formatos de cine es un fenómeno generalizado. “Hay una demanda global de buenos guiones que tengan historias universales que puedan ser adaptables a todos los mercados”, asegura Antonio Saura, director general de Latido Films.

Acuerdos con Francia

Latido cerró acuerdos de venta de derechos de adaptación en Francia de dos destacadas coproducciones hispano-argentinas: “Mi Obra Maestra”, con participación de Mediapro, que fue adquirida por Kinovista, y “El Ciudadano Ilustre”, con A Contracorriente Films como socio, vendida a Axel Films.

El auge en la venta de los derechos de remake de cine, en opinión de Saura, se debe a tres factores: “La seguridad que ofrece un formato ya testado en otros territorios, el miedo que hay en los mercados al fracaso (de ahí la búsqueda de películas de éxito donde apoyarse) y la enorme dificultad que se está viendo en los mercados para generar obras originales”.

En el pasado, el gran objetivo de los agentes era una venta a los Estados Unidos, pero las circunstancias han cambiado. “Hoy día es mejor negocio vender los derechos de adaptación de un formato en tres-cuatro territorios de Europa o Asia que un acuerdo para Estados Unidos”, según Iván Díaz.

Nuevos acuerdos llegarán a lo largo de los próximos meses. El objetivo, al final, es compensar las ventas de cine a clientes tradicionales que ya no se realizan.